4 Poemas de una nota caída y un sol en alza. [Poesía de la Sub-Urbe] Manuel Carrasquilla.
“Esta noche ha vuelto a llover en los
cafetales.
Sobre las hojas de plátano,
Sobre las altas ramas de cámbulos,
Ha vuelto a llover esta noche un agua
persistente y vastísima.”
(Álvaro Mutis.)
Cada
que el sol anda en aparente declive es cuando menos calienta,
Cuando
la luna haya alza inspira la Luz de los pueblos traídos por el olvido.
Los
soplos cómo susurros desde el viento han sabido tener variaciónes: desde el
fresco de la calma del aire al reposo del día, hasta la élida noche alzando el
vuelo frio en la presencia que se marcha hacia el silencio.
Las
notas repetidas al público marchante, quien repara y se detiene de vez en
cuando, para buscar el honor de retribuir a quien han sabido despedir. El apuro
de la noche no quiere hablar de despedidas, sólo el mero recuérdo de quién
ahora no está, quizá nos hable en muestras de hacia quien voló ha mejores
parajes.
Hay flores las cuales ha pesar de parecer desvanecerse han mutado a frutos, mientras otras variaciones de longitud traen consigo semillas qué se esparcen cómo los narcisos a la vista de la luna en el acrecentó del resplandor, por el puro olor; Si un árbol desviste sus hojas, mientras estas amarillean no se sabe si el paso de los años, fermenta el paso del tiempo de igual manera que los libros al yacer cómo fuego acalorando algún recinto. Pasos los cuales hacen traquear las vainas, las rayas ya sólo son una excusa.
Volví
a ti mi aliénto quizá el percibir, el lograr o el recordar, el qué te quiero.
Los amores sinceros no varían o no entienden de gustos.
Qué
El amor universal de otra manera me haga un romántico, pues la fraternidad me ha
hecho sumar en luchas donde retumban los combates pero suman los éxitos, donde
se ha aprendido acariciar el triunfo, donde la gloria es asunto de causa, y se
toma un camino rotundante hacia la victoria.
Recuerdo la verdad del alivio, el mérito
al lívido por la liviandad, a sabiendas de la calma para no yacer en el vacío
vicio del síndrome de abstención.
¿Más
que amor habita los poemas fugitivos? Algún vino a saber.
Volver,
volver, volver…
Cuando
menciono, ¡amor al pueblo! Ha quien va dirigida mi oda?
En búsqueda de los poemas en las cartas del silencio, del cúmulo de
sobres, líneas y líneas atumultuadas las cuales no pase por mail,
¡Válganme
arrobas!
Aun el
buzón sigue vacío, aunque sature de facturas. No ha de pasar en vano la moral
de setenta obreros.
Hacia los sueños los cuales hacía recuerdos, aunque ya ni desee mal soñar despierto, amo habitar la vibración donde se mese el sueño. Donde ha de reposar mi alma. Ningún ronroneo me acercara al otro lado del tono. Aunque los minutos se gasten con calma, y andemos en el tiempo de las notas de vos en visto. Las coimas andan caídas, aunque ya no el tiempo. Logro ver a la noche vociferar verdades qué han de sulfurar cadenas, mientras habito el silencio o más bien la prudencia, la cual nos trajo el acto en cuarto de la diplomacia occidentalizada. Sigo esperando con ansias el silencio de la bombilla así cómo el de los pick ups del gueto, llegó el día en el cual no quise volver al baile. Un d.j quien dibuja con letras la noche en diversos rúidos, acallando al estrepito inconstante del camino, lléno, de sonidos permehando de armonias las disonacias disfrazadas de musica, las musicalizaciones inhospitas de los ruidos del gueto de la libertad, las profusas historias de los amorios cronicos,haciendo de la vos qué mese al cuestionar mis prosas, los amores fugases han hecho parte de todo aunque me cuestione su nada
Un
instante donde lo falso busca atravesar traspiés, es sabído qué no siempre las
púas atajan al ganado, un romance desde el vacío triste del vicio rutinario
quiso hacer de justicia tiempos donde el purgatorio fue el acercamiento a otra
dosis y entre una y otra abismos donde lo visceral no sació la falta de
sensaciones frías, no fue justicia una campaña efímera por ir por otro de lo
mismo. Parte de una verdad sensata lo cuál habita en mí. Sólo vive en mí,
desentendido. La ausencia del no ser, a sabiendas, las tinieblas son simples
ilusiones, alucinaciones contrarias por el miedo ha no tener, es el asma en
falencia de un aire asesino. Tinieblas cuán aturdimiento de candiles, basta ver
cuando el azur resplandece. En torno ha
los tonos los cuáles varían y resplandecen, las lámparas buscan a sus genios mientras
chamuscan las pestañas en elegía al elegido, aunque ya ni note la bombilla que
ha traqueado por tercera vez, seguiré escribiendo… Aunque ya no sé si sea por
inercia o por Vos.
La verdad ha sido relativa, los poémas fuéron cartas sepúltadas de algún recúerdo fugas, los cóntratos han sido incinerados, el pasado ardió y las cenizas se las llevo el olvido con un rio el cual al buscar limpieza arroja al fondo restos para restregarlos con las piedras; la soledad de la ausencia del dolor fue perdiendo fuerza cómo las anécdotas con fantasmas, siempre me pregunté quien era el fantasma el cual perturbaba la escena al desmonte, yo continuo algún camino, algún lugar me prestará sombra para el reposo, los distintos panoramas brillan bajo la luz del camino de regreso, Oziris arrejuntadose, moldeó el resquebrajo de las piezas faltantes cómo anillos luminosos, esos arden para recordar el brillo, aunque ardan en sus ejes y no oígamos los resquebrajos del canto del fuego, siempre estoy en alguna marcha la cual ha veces es en mí, silencio. Luégo de óirles, mi voz qué hora hace de trueno, luego de ir a mi voz que ahora hace luz, luego de ser mi voz, la cual grita en rima prosas improvisadas, luego de hacer sentir mi vos qué uso cómo lápiz flamígero, la realidad se trastóca, pero las deserciones van hasta los pajaros ha los cuáles mojo sus alas, yo ando como un cirirí al cuidado del nido, pocos vuelven a donde nacieron en el otoño, el sitio de retorno antes creó incertidumbres, después de penas vienen risas, autonomía para romper el ciclo, luego de tempestades vienen calmas, equilibrio para abrir nuevos ciclos, luego de sequias vienen lluvias, prudencia para no resbalar en el lodo, la hierba huele a fresco, las flores no están siempre en el mismo tono cromatico.
Nota
a mi psiquiatra de a pie.}
Cuando la Luz se abre es cuando descubrimos qué temémos más a nuestros miedos qué ha esa misma otra realidad, lo tangible hace
variaciones, lo evidenciable siempre trama asuntos en los cuales las variantes
generan cómo conexiones, la perceptibilidad, la sensibilidad, la aprehensabilidad, la ilustratividad, la expresabilidad y el rehacerse del ciclo; nos dan la mano las exclusiones a
nuestra vida y se hacen parte diáfanas, parte ultrasensibles, parte historicas, parte memorables o traumatizadoras; por duras cual sean las dudas, quizá la realidad más pura no sea la más dura, las dudas no
traen conformidades, quizá sea lo más difícil, lo tranquilo del asunto.
Las palabras vuelan abrir párrafos,
los parágrafos baten de sitio en sitio, en nuestra cabeza se alojan tanto el
desacierto cómo la cognosphiciencia sobre la existencia ésta; nuestra misma vida
en esencia o magnetismo, nosotros al final tomamos hacia él algún sendero. adonde se aloja la fe?
Las variaciones
entre un sistema, están a un paso de ser elegidos, nuestra realidad no es la
misma entre un mundo y otro, pero cuando atravesamos entre un portal y otro
vemos qué sólo sómos niños dando nuestro primer paso.
Hay quienes crecen con el paso de los años, siempre extrañamos la niñez, el primer pedalazo nos sigue continuando a retomar mejores impulsos, el balance de aquellos recuerdos nos dan notas esas, notas melódicas las cuales nunca callaran la melodía de los canallas en la cabeza, la harmonía bellaca qué nos arranca el recuerdo del bienestar, algún día ya no nos visita con la misma euforia, alguien abre la nevera en algún momento de la noche, la realidad del analista en el tejado, no es la misma del chico del cuarto de atrás.
PDT: quien vendrá a
la próxima visita? Necesito unos jeans menos rotos y el polo qué deje olvidado
en el recuerdo de ayer.