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domingo, 30 de abril de 2023

Sincromatísmo capítulo 8. encuentros, Cuento en serie, Manuel Carrasquilla

 


encuentra este capitulo en el nutrido 


https://contextoperiferico.blogspot.com/2023/06/sincromatismo-serie-i-de-los-capitulos.html

miércoles, 26 de abril de 2023

el deshinche del vendido, capitulo 5. Manuel Carrasquilla.

 

V

 

 

 

  Los avisos luminarios colmaban las calles, Tokio era un cruce desigual, los alumbrados públicos decembrinos de Medellín se habrían visto angostos, Manhatan en la 7ma avenida de wallstreet no invertiría en tanta luz, Nevada era furor comparado a la estética de la representación, así ni la torre ifel con el campo Elisiaico de Paris iluminado, o Medinna para la noche del heid Alhja desplegaría el fulgor,  siquiera el Támesis de Londres alumbrado no dilataba la mitad del centro luminoso de Washington, un nubarrón de luminosidad cual monte lunar, o pirámide volcánica, o centro de pastizal reflectivo, avistable desde el cielo litosférico, las mejores marcas de ropa deportiva, los mejores electrodomésticos, logotipos de marcas de automóviles, brands de Beneton, brands de Piccus y brands de Forex, todo en un escenario para la mercadería al punto de galguerías, chucherías campestres y demás artilugios de las modas, los plasmas, neones y alógenos, el candil de la luz incandescente,  se superponía en la entrada del post center, el cual iba abriendo de ápoco, un mercado del extrafalarismo el cual se iba transformando en un centro internacional de comercio y negocios, ya aparecían más mercados, estanterías, vitrinas y por supuesto edificios de cristales enormes, el capitolio con los reflectores, el teatro en despliegue, el obelisco cómo fuerte de grúa señalando al cielo igual a Excalibur esperando a su Artur, rememorando el inicio de Egipto entre la campana y la torre, la botella de un diablo puesta al ojo de la aguja, mas el reflejo en el lago Lilcoln la torre de Seattle, los dúplex iluminados hasta mas de media noche anunciando al mundo la llegada, quizá la victoria de los cátolocos sobre el lomo de los reptilianos, el Estrasburgo italohungaro, los samoyedos de los Sunos, las tropas del KanhishKhan en la lista de las conquistas Atilanas y Olmecas, el despilfarre del palacio Griego a lo alto de la roca, en el medio, allí el mundo había puesto una huella pero se definía en marcas de intercambio, el tlc estaba escrito, y la punta indicaba a la luna, los cristales aumentaban y el frio de la calle de humedad en seco por los vapores reflejan el frio diamantado del hielo dominante, era imposible conducir sin rafting, sin rapear, sin deslizar, el conductor miraba por los espejos y cristales del ziker al viejo, quien en su mirada tenía la tranquilidad de haberse salvado del asalto, con los ojos encharcados no sólo por el hecho, agradecía en gestos, uno por el suceso situacional de solvédad y dos por la cara de sorpresa de los dos jóvenes al ver la gran ciudad a la vez de dicke cual yunque de hincapié con una iconología contraria al vector mediático, además del factor sorpresa en el declive de las luces por final de temporada, a tal altura ya nadie se sorprende o admira los bombillos, era obvio, la ciudad respiraba un aire extraño, la bandera en signo de dominación ondeaba al fondo, los jóvenes sorprendidos no paraban de abrir los ojos ante el deslumbrante y luminarioso dominio imperialista, pero replicaban sus cuestionamientos, nadie les oía, la soledad del fin de invierno, el frio del tránsito estacionario, el solsticio de primavera estaba lejos aún; el viejo, pide ser acercado a su vivienda en uno de los edificios cercanos a donde deambulaban, ahora estaban por llegar a al sitio en una ciudad trazada y regida por el compás pendular, por la escuadra, en los trazados de las dos avenidas se mostraban en gala, el nio nio y el geom, allí al final de la etapa fría, donde la soledad complementaba, aunque los andenes rebosantes de automóviles, y los negocios al tope de gentes solitarias pero en grupos indefinidos, el edificio modesto esperaba al viejo quien departió su whiskera con el grupo, aunque sólo bebió de ella el pintor de grafitis; llegados la puerta de un edificio frío de acabados simplistas, pero en elevación inmensurable, el buen hombre dejó un par de tarjetas y la cuota del pasaje, quería luego salir con ellos, el viejo volvía de una cena familiar cuando fue interceptado, eso fue toda la conversación, más de casi nada, habló en el camino, mientras al final daba una cordial bienvenida, pero al tiempo se despedía.

aunque los rateros y el taxista reían de avaricia, por el botín de guerra, ya tenían una proveeduría a menos de seis calles donde dejar todos los objetos adquiridos, allí los botines, eran redirigidos y el tiquet de estadía bien pudiese aumentar, y sabían que bien en la entrega habría compensación, era la elegancia misma de los guetos de Genoa y la saturación de los mercados de plaza de baratijas en Estambul  puestos en el color exuberante de black market  de Osaka, el barrio chino, era la vida nocturna del puesto de Hooper, era el underground vivible de Washington, tampoco es el Bronx, pues hay entrada siempre, al Bronx no siempre hay entrada, pero en este centro de negocios bajos lo único que no había era la salida segura, y era allí mismo en “la considerada” la ciudad más segura del mundo, con la lugubridad propia de un mundo de tiendas con vida dentro, pero con la vida perdida, donde unas cuantas mujeres posan para su negocio pero con gabán y sacos grandes casi con mascara y  extraabrigos, no dejan nada entre dicho, donde los cafés guardan hooligangs, pero la guardia de las esquinas los mixta, águilas y felinos de todo tipo, reggae y rock and roll, los harlistas también se guardan de las lluvias, el tránsito estacionario define que la lluvia leve puede volverse hielo, y obviamente nevar en cualquier momento, dos vueltas un café de autoentrega para donas y café, típico staarbucks con termo para pasar un poco más despiertos la noche, el café claro pero de buen aroma y sabor, un poco acido pero brumoso, también cálido, las donas de mixes, la caja combinaba los roscones clásicos con mieles y especias y caramelo y chocolate, el color se ausentaba, pero el azúcar y las cremas simples engalanaban, la calle de acera corta, mostró el sitio el taxi driver; se a orilló con su turbante, aceleradamente, movido por la noche, toma sólo una prenda extra por encima de la chaqueta, la nbc suena duro, el mix de reggae y hard rock, limbiskit es lo mas rap en la radio estación, el conductor dejó sonar la campana de la puerta, la puerta con la presión del auto cerrado, retumba, la calle por fuera hacía una saturación leves de sonidos, muchos negocios ya habían cerrado, las antigüedades en una vitrina vísta cómo estantería en una ventana, menos de cinco minutos y antes de terminar my way e iniciar one dólar de nirvana, el driver tax ya estaba en el taxi, traía un poco de perico colombiano todos se inocularon, el pintor no podía luego con las donas pero se bebía todo el café, e insistía en reír y pedía cerveza, una lata extra de laca montana colors, ya tenían pastport, el reporte dio buena gana, los animales tenían amigos encima, y las prendas y la info interesados, la colma sería compensar en pago la rayada en la ciudad, un muro por otras, muchos tags y trow up o bulging´s , en el patio del tío Sam.

domingo, 9 de abril de 2023

El Deshinche del vandido, Capí 4. cuento en serie. Autor: Manuel Carrasquilla.

 

IV


      las luces de la ciudad se ponían en superpostura, los letreros publicitarios aún predisponiendo super brillo en la vespertina jornada citadina, todo estába cubierto de exuberancia, en color de refulgencia, los destellos en sus letreros brillantes y fálicos, brillo sobre el brillo, esplendor sobre cromo y galvanismo, la saturación del barroco muestra un mercado de la elegancia lujoso y vistoso. exagerando sus productos, puliendo la mercancía y exhibiendo bienes por bienes y más bienes, el mercado legal, la puerta futurista de los pioneros de los centros comerciales, las letras y los bombillos de sus luminosidades eufóricas, el ambiente de la muestra del comercio donde la sobriedad y el glamur muestran una elegancia rebelde, donde el royal jazz deja entrever que allí hay una venta igual o inspirada en broadway,  y ésta condicionada a otros espacios, pero la cual tiene para sí un corral de bienes y servicios, las luces han sido atadas al centro comercial,  la limpieza de un eje, el montaje de una temática, la condición de una experiencia, más otra, con otra por otra, se genera un vintage global, una venta general donde está el mejor jean, la mejor camisa, los mejores zapatos, la mejor joya, el mejor sándwich y el más gustoso helado, todo separado, pero zapatos por mil, jeanes por bultos, camisas por colores en cien y sabores de helados a granel,
/acaso la plaza de mercado se ha vestido de gala?, aunque la colocación de la estilística y la clasificación dan a entre ver uno de los mejores sitios, y el dineral, de la gran elegancia mundial, las pasarelas puestas en concepto, en garajes forrados cuál locales, con estilos de tabernas, bares y baños, el lujo estrafalario, las decoraciones mayoristas, macros y millonarias y el conjunto vestido a la temporada, el montaje de los almacenes encerrados en un sitio./  el ambiente sóbrio el cual hace relucir al día, en el ambiente citadino.
Se muéstra el paso del rosicler por la aurora, y entre los naranjas del cielo el cual se abre en el frio invernal, la noche en todo su fulgor, el esplendor de una megalópolis, donde de un barrio a otro el recorrido puede tardar mas de 1 hora y media; el tiempo dentro del vehículo, era tomado en el mayor relajo, el taxista al parecer ya parecía acostumbrado a conducir por tan largos periodos, no sólo el turbante háblaba de una etnícidad variable, bién parecería qué muslimanos, Catolicos y sijjs se hubiesen conjugado a marchar hacia Canadá, tan al norte qué los sureños encontraron sus pasados de alfombras persas a un sur mejor ubicado icónicamente, ellos aún hediendo
[U1]  a saque de anís y a mieles de caña oscura, y a escoces con leche, y frescos del vinagre de la Baviera, con las barbas embardunadas de ambil, y los sombreros tejidos de las mejores palmas del continente, con los colinos en sus frascos y las latas de frijoles repletos de plátanos y yuca y zanahoria, ahúmados con tocino, con sus dientes entregados a la verdad, y la percepción del fundamento al lado de sus fusiles en el armario, con la bandera roja a punto de emerger y con un orgullo de dignidad qué hasta los niches se pelean por portarlo en favor de su especie la cual se mestiza y áclara de apoco, las tropas libertadoras del Sur este ejército imperial de Samuráis Romanos con tinte AztecoInca, se inician a encontrar en el nicho predilecto, el punto de encuentro móstraba y posteaba un punto de apoyo validado, el cual convalida una verdad mayor,  así mientras se dispersaba el reste del paso, la weed del pintor copó el interior del vehículo amarillo, una humarada de perfume verde en un aire espeso, el cual hacía ver algo de parla y alimentaba al calor qué bien parecía quisíese escapar de adentro del vehículo, coche de cuadros negros típicos de un taxi americano, especialmente para el distrito Federal, los letreros de anuncios publicitarios, afuera del centro comercial se habituaban al barrio residencial, iba perdiendo el color del centro de compras, y se iniciaba a ver cual la campiña alpina, pero con el furor yankee, donde las calles amplias y desoladas, y frías, de casas espaciosas, con separaciones de cercados, en casas y mansiones y supergranjas de techos altos, y cercas decorativas donde bien parecía, fueran a seguir creciendo y evadiendo el espacio de los solares gigantes, las manzanas de cuadra a cuadra de escuadra con escuadra, en calles y vías separadas por las nomenclaturas y aclaradas en las cajas de los buzones, los jardines y jardineras en plenos con sus duendecillos, y el espectáculo del frio el cual lo cubría todo, helaba todo, y parecía hacer crecer la soledad, la desolación de saber, el qué allí se estaba, pero la profesión de encubiertos era peor, el héroe sólo es héroe para sí, pues el asegurado en cualquier momento puede cambiar de bando o resultar ser una coartada para la obtención de un arma a bajo costo, el weed pasó a la sorneria.  
en una esquina, el conductor bája completamente el ruido de la radio, una carrera pide el apoyo, alguien levanta la mano apresuradamente, 
-ahí sucede algo al parecer.- dicta el conductor y se coloca atento, mirando al pasajero primero un hombre mayor dispuesto a abordar un taxi para tomarlo.Y puesto qué sus acompañantes están del otro lado de la calle en la acera de enfrente, uno de esos cruza la calle a alta velocidad, el otro al ver la nariz del taxi asomarse al doblar la esquina, no pasa la calle, pero levanta la mano igual, quien cruza la calle muestra el brillo frio de un arma corto punzante,- agáchense jóvenes esto se puso interesante,- comenta el conductor el taxi mientras baja la velocidad, Foy tóma el centro de la silla, al lado del cabezal del taxista, el pintor se hace a un lado y desasegura la puerta, -habrá botín, francachela y comilona,-  comenta el conductor encendiendo el aviso superior del taxi en la capota, agrega -el de la pasada lo tiene.- referencia el conductor al portador del arma de fuego, dando el volante hacia la acera por donde se dirige pero acorvándolo hacia el perito en su taxi y lentamente se dirige donde el bandido solitario, mientras quien cruza la calle intercepta al transeúnte víctima, en la calle fría y desolada, los arboles están casi sin hojas y el frio parece que no fuera a menguar, el atmosfera muestra, el arma fría cómo la hoja de ella misma, cómo las hojas caídas de los árboles, sobre el suelo, siendo las ultimas, la primavera aun no se deja ver, los frutos que sobreviven están germinando en cámbulos cérca al frío forjándose y ocultos cómo los dos hombres quienes esperan dentro del vehículo, haciéndose campo, esperando el momento, el pintor toma una lata de spray y empuña otra como macana, mientras Foy se hace casi a un lado con su 32 en cámara, mientras el conductor va cercando de apoco la jugada, frenando lentamente mientras se acerca y abordando directamente al contendor, quien cree haber conseguido un apoyo, en vez de una corrección; así torna el rumbo el vehículo, más Foy con toda la sensibilidad y delicadeza del caso pestañea y baja la cabeza, esto dá el presentimiento a la rata quien se evade para un lado, el taxista sín más, le avienta el auto, hiriéndole una pierna,  asentándole pero dándole tiempo para la reacción armada, con una arma de mano, larga y de alto alcance, la cual porta sin más ni ley, aparentemente una colt 44 o una águila del desierto, quizá robada. Sólo se diría que por reflejo la distancia salvó a la presa quien ya se veía caído objetivo del raponeo, el pintor con cierta habilidad arácnida toma su lata apretada entre las manos abre la puerta por un lado con asistencia de Foy, tan velozmente, que al ver él a la segunda rata, le avienta la lata de aerosol contra el rostro al asomar por la puerta del vehículo y se lanza conectando la segunda contra el pecho al cercarlo, mientras le evita el reflejo de la navaja, el agredido no está evitando el contacto del queroseno, y así queda fuera de combate inmediatamente, mientras por otro lado, Foy y el conductor, saltan del vehículo apuntando y evitando el contacto, pero los disparos del arma larga ya no tienen la efectividad de precisión, y al ver a su compinche diezmado baja el arma luego de tres disparos voraces, Foy no soporta el hecho y cóntinua apúntando mientras avanza hasta el tipejo puesto de rodillas, y el conductor continua apuntando tras el frontal izquierdo del auto, Foy le estalla un puño con fuerza en la cara y le desarma, gritándole
-me querías muerto
  loco, me disparaste bastardo.- y le propicia otro golpe.
Al ser desarmado el conductor se aventaja y se acerca bajándole la pistola y las prendas restantes, dejándole desprotegido, sin más ni menos, esgrimiendo,
-ladrón que roba a ladrón; loco, esta fuera de toda ley, y así por agua vino por agua salió, así que vete a otro barrio, porque en el mió no quieren.- y se avienta hasta el otro hacer lo mismo, las prendas, el llamado al cuadrante policiaco, el resguardo al viejo y la huida con el botín del Hood.
 
-realidades pesadas, - dictamina el pintor, ya en el auto al lado del viejo y sus compañeros.


 [U1]

martes, 29 de noviembre de 2022

El Deshinche del bandido, Capí 3. cuento en serie. Autor: Manuel Carrasquilla.


 III


 


       Desde luego está dentro de la dinámica oficial de oposición, y la construcción se dá más clara de lo cual prometido, el pintor quien lleva un par de lacas, aprovecha el momento de interacción para ir dejando marcas en diversos lugares de la ciudad, las lacas, rocían en alta velocidad, pero para el estilo y durabilidad, las paredes y callejones,  llevan un tamaño prepuesto, el condicionamiento de G, dispone los sitios de cobertura, lo habitual, y el respeto a paredes blancas, la posición de lo puesto en aires de acción, el queroseno más el acrílico en color dilata y achica las pupilas del pintor, a micromedidas exageradas, el viaje le da encontrones, y había que recordarlo, el tag se muestra en la W del estilo el motor head requiere lubricante, la cocaína contorsiona, la máscara de gases cómo careta da visión y las paredes son tatuadas por caracteres y caligrafías, el salvajismo saluda el patio trasero de la casa Blanca, la divagación del taxista embelesado al ver la irreverencia en Washington, el grafiti en el holl, pero la linealidad de mantenencia, y las líneas de reglas y respeto por el otro, una protesta tan bién diseñada, que lo delincuencial se había instado en el corazón de América, ahora el monumento a Lilcon tiene cual resguardo el antivirus,  la oferta social, continua el snob capitalista siendo combatido por el lobby comunista, así la marmota, que había perdido la identidad la recupera, Foy decía sentirse un Meroú, comentan y escriben la ciudad, ya el origen es la metódica de divagar entre una SubUrbe tan diversa, la policía parece haber desaparecido, pero se sabía de antemano que en cualquier momento puede reaparecer, la centración no es completamente el manejo del poder, la centralidad era hacer parte de una eventualidad, apoya desde la concientización al taxista, el cual apagó el taxímetro del marcador, y opto por una marca fija de cuota a cargo, para el pago de la carrera en total, Él decide acompañarnos unos minutos mientras rayábamos la ciudad, con pinturas de laca, y capas gruesas, sin perder el respeto por el queroseno, los muros la Ley o la ciudad, así las letras los colores la protesta y el grafiti, la banda sonora esta por cuenta de tal. fue un momento especial, era cómo si banksy hubiera dejado su marca en Washintong DF, y Erick B.B y los demás de la clika Cypress sonaran una filarmonica.   

domingo, 20 de noviembre de 2022

El Deshinche del bandido, Capí 2. cuento en serie. Autor: Manuel Carrasquilla.

  

 

II

      Foy había decidido para sí entablar el punto de instauración, hablába poco con la gente, se pasea por el hotel con tiempo de pensar el regreso al hostal donde quiza podría descansar cómodo, quizá todo estaría mejor para el día siguiente, pensaba; los papeles codiciados de su bolsillo escaseaban, se convertía de apoco en el “staff” no deseado, el planteamiento le sacaba de sitio, comúnmente no recurría a las drogas pero el humo del hash le sobreponía en sobremanera para soportar el frio estacionario, así mismo en contra efecto le llenaba de mucosa, además del frio, su cabeza quien póco se acostumbraba a la altura de chicago, aunque bien piloteaba sus ideas en buena gana, pero decidió continuar con las labores, además el plan de acompañar un pequeño toque en una discoteca underground de la ciudad, la última noticia tras el récord, fué la sección cancelada, ya a lo cual debían volver a los hospedajes respectivos, el compañero de cuarto fue invitado a quedarse en el hotel con el resto del grupo, Foy y uno de los pintores, quien apenas llegaba decidió quedarse en el hostal, así  tomaron un taxi hasta allí.

Foy, sin recurso de lucro, chequea los bolsillos de su pantalón y apenas le acompañan 100 dólares en total, los billetes envueltos en diferentes sitios, de la colecta para la cuenta de la suma total, revisados y hallados en diversas partes de su equipaje, y sus bolsillos de condicionamiento, allí en el bolsillo de emergencia de la billetera quizá quedara la reserva ultima, pero él decide no contar con tal, mientras desarruga billetes y suma unos cuantos cuartillos para juntar la suma del total, la señal no ha sido la óptima para lo presupuestado, esto significará un préstamo para extras, o una serie de ahorros prudentes, estos para el resto del evento, así se autoinquiere  por el hecho, pero delante estaban los gastos, además aprovechando de que eran prestamistas los colegas de alias Biggie, ya así podría tomar un crédito a usura aunque bien sabía acerca de la responsabilidad y ello no está bien, Foy tomó algo para el transporte todo iría a la libreta,  la cual está en ceros en la sección de apuntes matemáticos.        
      Los esquemas de seguridad de la ciudad vigilaban a los asistentes al concierto, por todas partes, el ambiente estaba complejo, a pesar de la discreción en la apariencia propia, y en las discrepancias, nuestro héroe ya estaba fuera de sí, aunque los aportes de construcción, indicaban sobre lo cual en realidad se debía ejercer cómo doctrina por los movimientos consientes, era una determinación de acción  la cual así había sido aceptada por el conjunto, es decir en Foy, quien pesaba el que la mayoría se moviera en grupo por el beneplácito de masa, el arcaico “donde está la gente, está el ambiente”, y pues una presión un tanto obscura hacía de especie de coartada, para captar clientes foráneos mientras cercaba a quienes creían en un concreción más pura, sin embargo la vida continuaba entre el común y frente a esto ya la imposibilidad era sólo el acorde en cuanto a la determinación del oriente y el norte de los diversos vínculos desde el individuo menor solitario, frente a un beatbox hasta la sociedad mayor en relación en la virtualidad y el comercio.   
      El taxista, hombre de aspecto oriental, con cejas pobladas, ojos medios, nariz roma y acento entre chicano y oriental, de una especie entre la mixtura del espanglish usado al norte de Estado Unidos, pero con alguna lengua india o urda, más su turbante, ya definía el rastro migracional, así la diversidad y aceptación de la América blanca de la época, la multiculturalidad ya generaba rastros indefinibles, y el choque cultural hablaba sobre las nuevas culturas urbanas y las entre mezclas.     
      aquel hombre oía hablar a los jóvenes sobre los esquemas, era algo raro qué el hotel quedara en Virginia a dos horas del centro de Washington, y Rock Ville, el sitio donde estaban los hostales, sería una inversión de alto alcance, para el transporte, pensaban los dos tipos, viendo cómo se disminuían sus saldos. haciendo cuentas, les sería imposible la estancia plena, pero sólo era un total de pervivencia, además se mencionaron otras temáticas,  incluso hablaron o divagaron sobre lo cual ningún otro taxista les hubiese tomado el servicio, casi una ida sin regreso, entre las temáticas de los debates de aquellos dos personajes extraños, en una ciudad que parecía crecer estancada, donde para colmar el espacio abierto de una plaza campirana, cercaban las pequeñas fincas, situadas sobre bosques y parcelas, las casas aisladas de entre 10 y 30 metros de distancia, separaban la una de otra sin llevar algún lugar, pero redefiniéndose, y resituando su arquetipo conjunto, de una ciudad cuasi improvisada, de una aldea convertida por progreso en urbe, la soledad de la autopista la cual da transito pero redefine el horizonte y donde en la velocidad tramitan una luz de la otra lo cual podría ser una casa y la siguiente así intermitentemente pero cada una cómo una pequeña casa de granja y con personajes donde sólo la imaginación definiría un paraje sureño pero tan al norte cómo se ubica Washington en el mapa de oriente americano. Entre otras disvariaziones del trance estaba la persecución a the Word Wide, de repente el taxista mira por el retrovisor, sorprendido y pregunta acerca, de las temáticas de la Word Wide.    
- ¿acaso es lo mismo de la World Fredown?  
      pregunta el Conductor. Mientras dobla una esquina de Dickersons, virando a Winchester, buscando, el centro de negocios de Washintong para llevar a los chicos hasta, Rockville. Así cómo era de esperarse, para ir hasta el centro, habían varios espacios, dos peajes, unos 7 posibles retenes, y mucho aun por descubrir entre una villa pegada a un plano de megalopolis.        
-acaso eres tú Sen Dog, de Cypress hill?-      
      replica el pintor, mientras inicia a sacar un par de latas, de adentro de su mochila, artesanal, echa por bordadores Yakis. Para agitarlas.    
-¿y es que acaso, eso a qué viene al caso?-    
      fue lo más incómodo, de la situación para el transportador, quien conducía un taxi cualquiera, había cambiado de color su piel, era acaso ¿una develación de identidad de algún mafioso famoso quien andaba de viajante encubierto?, así el hombre gentilmente, disimula, y sube un poco a la radio, por las bambalinas, las mindangas, los yembés y las vinas, determinaría lo cuál realmente era, sólo faltaban los tonos y las rimas esas acostumbradas a emitir, bajo los toques de Eric b.      
-tal vez, lo sería, sí en las indias tocaran Rap, pero la escena está baja-

martes, 8 de noviembre de 2022

El Deshinche del bandido, Capí I. cuento en serie. Autor: Manuel Carrasquilla.

I

         Era el concierto de la vida, Él, Foy estaba dentro del equipo eran mr, biggie, y sus otros dos compinches semi parejas, era el trio más atractivo del cine fachista pseudoghoestetico, era la guacherna en pasta, el estilo lotería profanado, donde el g funk a golpeteado a la masa pero la estética que debía ir allí aparte de carente estaba dando vueltas de tumbo, todo esto por la falta de pudor, aunque los temas de cobro eran desmesurados y dados a favorecer intereses mezquinos al flujo de la corriente de arte modernista del Street Art vigente.     

       El llamado a copar las salas era optimo, las demandas, de hacer parte de la escena citadina en el furor de la escuela newyorkina, ya este tomaba acogida por todo el noreste, así al mc de camerino le daba el llamado la rima, además el estilo le hacía siempre caras, pero él no tenía disponibilidad de tiempo para tocar dentro del concierto, aunque sí mr Biggie el invitado de honor.
       Biggie cómo se hacía llamar tal, era más bien, un prototipo de pasquín de iglesia remendada, ya por plagios tenía antecedentes, además debía de copia todo lo cual solía decir y mentar haber producido, el desdichado tal, en pocas palabras era la copia explicta de B.I.G.  mr biggi cómo tal era el showman de una estrella pop jugando al bajo mundo dominado por lo fashion del folclore profanado, había conseguido tiempo, con base a sus tratos para estar en escena en la noche.

Tocaba Prodiggy de mob Deep en el momento, era el mejor para el gusto de Foy, la noreste tenía bien puesto su roll, además lo de nuestro héroe era chicago, ya tal quería ver a Orishas, un grupo de Rap cubano quienes se estrenaban para la escena norteamericana, pero había parafernalia dentro del camerino, se sabía de antemano qué no duraría toda la vida, y así nuestro héroe no estaba de trama para esto, en un concierto en la capital del susodicho emporio.

En aquellos días Tony quien se hospeda en el mismo hotel donde esos, merodea la barra cerca al lobby del gran hotel 5 estrellas. era apenas un chico latino intentando hacer un buen Rap. Se inicia una discusión por samplex con Biggie, ya el desdichado se ha querído cagar en la escena y luego pasar de inadvertido y seguir siendo el super roll pop star, y ya nuestro héroe se le había venido en afinidad el Tony, ha sido ya aquella postura de un revolucionario discreto, de lo cual está mr biggie  sostenido,  para no cancelar sus deudas, más el socialismo, no era la opción plena para alguien con facha de chulo, quien vende chicas y quiere impostar de consiente. Luego observa los hechos los cuales le perturban, pués no había razón para exponer al grupo, quizá los intereses seguían entremezclados, pero ya varios en aquel puesto de licores inspirado en Minnesota, temían la documentación o los antecedentes frente a una guardia con intereses mezquinos. Foy no entra directamente en la disputa, pero sí qué se incomoda, ya contrario a lo cual muchos piensan de la escena Rap, por supuesto él no converge con la “doctrina” del hip hop, de krs la cual era la que tratan de apostar, impostando elementificaciones de hard core de la alternatividad, y con ello una época entera entre heavie rock y g funk,  pero para un hommie el stilo básico apenas tomaba fuerza al lado de las basics y de las SMA (Social Media Arts) apenas tomaba lo complejo razón de ser, además el ultrajar el Rock and Rap con el hop, era más qué desastroso para los movimientos de lucha, los cuales vendrían gestándose en la primera década de los 90s, una puñalada trapera para el pensar y sentir conscientemente, pensaba Foy acerca de lo cual no era  justo además el de hacer adulaciones cómo racismo a los hermanos latinos o árabes, ya tales fueron gestores del movimiento, ello podría traer consecuencias negativas dentro de los esquemas del pentágono y más en el área, Foy ya está al punto, había sido un gran día, donde el staff estuvo ejercitándose, y pasando la tarde en el hostal donde tuvieron sitio al lado de algunos peregrinos de Wu Tang quienes se habían alojado en hostales de bajo presupuesto.       
          Foy decidió dar su saludo de respeto al Tony, y hacerle excusas, ya solía pasar lo mismo con la escena, ya nadie quería reconocer los cortes, él hábla acerca del estado de inconciencia, esto podría pasar hasta con las liricas, del cómo la discusión no pudo haber sido igual con la gente del oeste, y además de cómo a dj Muggs muchos se le seguían sumando, el Sur recobraba fuerza en defensa de los hermanos Latinos y Orientales, la raza.      
-mira paisa, lo qué pasa es que la escena está tornando preferencias, y nosotros giramos con determinación hacia un oriente conjunto, que lo nuestro venda, o revolucione, o no, no es tema de incumbencia de indolentes, y me disculparas pero no me dirijo a ti.-      se dirige  a Foy, Tony, con tono, de inconformidad, quien se encuentra un poco molesto y así agrega. -es que el hecho es estar, pero de igual manera llegar bien.-       
    

Foy irrumpe con acento de español malagueño un tanto trillado, no hubo tiempo para traducciones chungas      
-mira vale, yo estoy de acuerdo, y te lo he dicho un par de veces, hemos tenido la oportunidad de departir, el influjo artístico de una corriente consiente, no debe por nada en el mundo, ser inquirida con fines meramente lucrativos, y más sí se están pasando por doctos cuando en realidad están es vendiendo el trasero.-  Era una postura aparentemente mezquina, la cual concebía Foy continuando.         -pero ante la nefastes la sensates, decía un maestro y se ha tratado de aplicar,- Foy persiste en su réplica de defensa legislar, y así en su réplica.
- la idea es que aquel chamaco te abone algo, yo veré como puedo lograrlo, sólo qué algunos preferimos lo licito ante lo ilícito.-

        
     a lo que repone Tonny. Cargándose de licor en la barra llenando por enésima vez su vaso con wiskey.       
-esa, precisamente esa, ha sido la gran dificultad. Cuando hacemos estos ruidos ganstars los cuales aparentemente en lo explicito elogian al sin sentido, sólo esperamos se entienda el dictamen, y no pienso enemistarme, con mis colegas radialmente para captar públicos de intereses ajenos. -        
     Foy felicita a Tony y le incita a seguir en su gestar y promover al estilo Hispano/Latino, así viendo el modo de uso de hierva y de licor Nuestro héroe asime un vaso de jugo de naranja, sólo qué evita untarle licor, y aun sí no desperdicia la ocasión para enseñar severo habano repleto de material verde.       - igual no te preocupes, la escena le hace fuerte a tu programa, en Chicago suena duro, además estás en una emisora alternativa y ello habla bien de ti. –

        
     Tony aside mientras hunde uno de los hielos en el vaso a sabiendas de la espera a un tabaco de los philips Morris Latina, cargado de mariajuana, cómo le llamaban los latinos en eso a la madre hierba. Y agrega.  
-colega esto esta duro, y no está bien que adulen de algo desde la sin razón, o nos usen de escudo de balas, cuando estamos en gesta de una acerba realidad; Asere.-

        
     mientras dice esto estrechan las manos, ya era el tercer grito contra la voluntad, el estalle de la presión por la realidad evidenciada, y el apoyo de Tony se mostraba evidente, algo habría que hacer, ya estaba determinado, Foy no quiso opinar al respecto.

Feliz año.

 El cielo está puesto en la parte más oscura del firmamento, justo allí, donde ha orbitado tanto el final como al principio del año, las nub...